lunes, 12 de agosto de 2013

OTRA REFERENCIA HISTÓRICA TAMBIÉN DESAPARECIDA









Algibes  árabes independientes,  del existente en la cima del Castillo,  a  100 metros  uno de otro  en el mismo camino de subida al Santuario de la Ermita (Fotografía propiedad de Fco. Baquero)



A principios del presente siglo, hará unos diez años, el Ayuntamiento de Cártama
siguiendo unas pistas arqueológicas cuya naturaleza ignoro, realizó  una cata en el centro del camino de  subida a la Ermita y, otra, en un pequeño rellano existente al final del tramo entre el segundo y tercero canapé.


En la primera,  en el centro de dicho trecho,   afloró  un aljibe agareno que fue desenterrado, y proporcionó  notable número de testigos arqueológicos (cerámica de muy variadas épocas, monedas, restos de menajes, adornos, etc) que, una vez separadas del relleno, nadie supo el camino que tomaron, tal ocurre siempre en Cártama.


Este aljibe se volvió a enterrar. Ello era lógico porque obstruía el camino, salvo que se salvara este obstáculo con una pequeña obra, aunque, de ello, doctores tiene el consistorio “muy escribíos y muy leíos”  cual uno de ellos me aseveró de sí mismo mirándome a las hombreras. Un carné  es tan socorrido que hasta otorga  ciencia infusa a quien el partido lo dispensa. Las aguas que este depósito almacenaba  eran, según los prácticos,  las sobrantes del otro aljibe que estaba, y está hoy bajo tierra, a  superior nivel. 

El segundo depósito, que aparece en la foto de arriba, también vuelto a enterrar --una vez  expoliadas por propios y extraños sus inigualables muestras arqueológicas, testigos de dilatadas etapas de nuestra historia desde los íberos-- tenía forma cúbica  de  sobre 3  metros (cito de memoria) de ancho, largo y fondo.

Como se aprecia en la fotografía, tenía dos entradas de agua, marcadas con las flechas, “amén de las llovedizas”  en su tiempo”. Ambas entradas,  claramente procedentes mediante  atanores de la parte Sur, es decir, de la Sierra de Trascastillo. Una fuente es de  suponer era la de  del Lagar, llamado de Pupilo, y la otra de la célebre Fuente Miranda,  ya en la cima del cerro de las Viñas, cabe la viña de Faura. Este aljibe sí era fácil conservarlo  para recreo de nativos y visitantes  nengrosando el valor turístico del paraje como una joya más de nuestra sedente historia; pero, desgraciadamente ésta a veces dramática, es  al fin historia entrañable y dolorida, y la están escribiendo indigentes intelectuales con alto grado de sectarismo fanático. Así  va España y, como no podía ser menos, Cártama, en donde toda mentira tiene su hábitat y todo estropicio histórico su asiento

En los cuarenta y cinco años que llevo de cronista independiente de la villa de Cártama (ni zocatos ni diestros consiguieron nunca apesebrarme ni hacerme amanuense de sus intereses, casi siempre espurios (y miren que lo han intentado)--  yo no he visto hacer con nuestra historia más que estropicios sectarios.

Espero no me tiren de la lengua; lo dicho es "na comparao con lo decible",  porque, por ejemplo,  peor sucedió con el agua que otrora nutría la llamada alberca de Carrión, de confección quizás anterior a los moros, que nacía por debajo del Cortijo  Barceló y, al hacer la autovía Málaga Campillos, afloró con un caudal impresionante.

 Se le pidió al Ayuntamiento que cerca de ella, cabe el antiguo camino de Almotaje (también asolado por ediles historicidas)  hiciera una fuente garantizada que era el fluir constante y, alegaron que,  como la idea era de otro, no la hacían. ¡Y no lo hicieron!. Y el agua está perdida.



domingo, 11 de agosto de 2013

GUIÑOS DE LA HISTORIA GENERAL




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NOTA:  Tras haber escrito tres libros, casi todos sobre la historia e intrahistoria sistematizada  de Cártama, y sin que ello signifique apartarme completamente de las aportaciones que en el mismo sentido vengo haciendo en este blog, pero sí  dedicaré una mayor atención al mosaico histórico de España del que nuestra historia es una tesela indispensable. En esa línea, he de hacer una selección  de fotografías comentadas como la que abajo aporto, de las que tengo unas mil quinientas en mi archivo personal  que creo justo dar a conocer  (no les sería fácil visualizarlas por otros medios) a mis lectores y amigos. A partir de ella  sería fácil conectar con la historia de España por otros conductos historiográficos.

De todos modos, ya no soy el único apasionado de su historia que Cártama tiene. Han surgido cartameños  de mente curiosa por los temas de nuestro devenir que, de seguro, van a poner patas arribas, en beneficio de los que aman nuestras raíces que ser ahíncan  en la noche de los tiempos. 


No descarto aportaciones literarias, poéticas y capítulos de lectura previa de mis libros en cierne, "ECOS DE LA ALHÓNDIGA" y, "MI PEQUEÑA Y AUTÉNTICA MEMORIA HISTÓRICA", todo ello mientras Dios me de fuerzas pues friso los 82 años de edad vividos muy intensamente. También será este blog el lugar en donde voy a plasmar algunos artículos de opinión para no  romper un hábito de más de 50 años como colaborador cotidiano en prácticamente toda la prensa de Málaga y comarca, sin eludir mi compromiso cívico con el tiempo que me ha tocado vivir, siempre fiel a la verdad. "Con la verdad (decía Bolívar) ni ofendo ni temo".




Susceptible de más comentario en otro momento.









A MI AMIGO FERNANDO BRAVO, HOY POR HOY





Ha mucho que conozco a mi inquieto amigo, Fernando Bravo. Hubo un tiempo en el que solía visitar mi casa  casi dos veces en semana y debatíamos de temas históricos, y sobre todo, arqueológicos, su especialidad empírica. Ahora anda por otros andurriales; pero yo sigo sus aportaciones  en  Feibook.


Su última aportación ha sido una incursión  en la poesía del vate y político cubano, José Marti, uno de mis poetas de cabecera. Reza así el poema que  invoca Fernando Bravo:

Triste es no tener amigo,
Pero más triste es no tener enemigos,
porque quien enemigos
no tenga, es señal de que no tiene:
Ni talento que haga asombra,
ni bienes que se le codicien,
ni caracter que que impresione,
ni valor temido,
ni honra que se murmure,
ni ninguna cosa buena
que se le envidie.

Pero con ser este poema una norma de conducta a seguir por hombres de cuajo, el que hice mío en la medida que era pertinente, es este otro del mismo autor, que cito de memoria:

Conservo una rosa blanca
en mayo como en febrero
para el amigo sincero 
que me da su mano franca.
Y, para el desleal que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo,
cultivo: Una rosa blanca.



jueves, 8 de agosto de 2013

LA PARTE DRAMÁTICA DE LOS SANFERMINES












Que cada cual opine. Pero estamos ante un fenómeno de interés casi universal, demostrado año tras año con la asistencia de turistas artistas, pensadores, escritores  y corredores de muchos puntos de la geografía mundial.

miércoles, 7 de agosto de 2013

ANTIGUAS FIESTAS POPULARES

Feria de septiembre en el mercado de ganado, entonces en lo que hoy es Barriada del Mercado. A él, aparte de los marchantes de ganado, labradores y ganaderos, acudía el pueblo tomando  el evento como un acto festivo más en las mañanas de  feria. Se aprechaba apara un paseo en las norias de Joaquín, en el  tren eléctrico (montado en la era "Ramolichi"), barquillas voladoras, etc.etc., y las tertulias en el Rancho de Diego Díaz bajo un toldo ad hoc, tomando un aperitivo escuchando la banda de música y los organillos de manubrio que que entonces venía a las ferias.  Unas fiestas realmente populares y familiares.

En la fotografía  vista de frente y la de la derecha, la entonces novia, y hoy esposa de este autor, y una prima hermana de Málaga a la izquierda. Eran otros tiempos de grata recordación.

A MI PARIENTE, HUGO BAQUERO, DE SANTA FE, ARGENTINA


A falta de otro medio para comunicarme contigo, utilizo este que fue port el que nos conocimos. Estoy deseando recibir tu libro "Martín Fierro" (El Quijote argentino) que me has prometido enviarme. Lo leí, cómo no, pero hace muchos años y no conservo el libro para releerlo; sabes como me apasionan las cosas de Argentina que ya nunca conoceré y que tan ligada está, por muchos motivos la historia de Cártama a ella. Tú, con raices aquí, eres un ejemplo y, qué decir de cartameños jesuitas (Padre Altamirano que aparece en la película La Misión)  en las reducciones guaraníes, la Virgen de los Remedios de Cártama en su peregrinar por esas tierras de la Pampa y el Chaco que me apasionan en la imaginación. Besos para todos y, para tu hija, estas rosas.

La Pampa y el gaucho bajo el  simbólico árbol solitario.. 

PIDO DISCULPAS



PUEDE SUCEDER, DE HECHO ASÍ HA SIDO EN ALGUNA OCASIÓN AUNQUE EN MUY POCAS, QUE ALGÚN DATO, FOTOGRAFÍA, CITA, ETC., INSERTADA EN UNA ENTREGA, POR OLVIDO ---NO LLEVO RELACIÓN DE TEMAS INCLUIDOS EN ESTE BLOG, Y SON INCONTABLES Y VARIADOS LOS AQUÍ PUBLICADOS--- SE REPITA, TOTAL O PARCIAL,  EN ALGUNA ENTREGA POSTERIOR. POR ELLO, PIDO DISCULPAS. GRACIAS.

martes, 6 de agosto de 2013

EL ACTOR, CARLOS LEMOS, Y LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS




Ilustre actor y tenor que en abril  de 1.937 fue uno de los personajes que acudió desde otra república iberoamericana a Cuba para acompañar a Pepe su González Marín, su íntimo amigo,  en la conmemoración del "día de la Virgen" que este año  celebró su procesión por las calles de la Habana.

lunes, 5 de agosto de 2013

“LA TRISTE”, “LA PENA” Y “LA MUERTE”



                                                                        

                  

De mi libro “Ecos de la Alhóndiga”



         Junto a  la caseta de  transformación eléctrica de la Cía. Sevillana en Cártama, sobre media mañana departíamos al agradable aire de levante, Enrique Marín y yo  sentados en los escalones de cemento agrietados de viejos  que daban acceso a aquella y, Paco Juan Ramos y el veterinario del pueblo, Julio Fernández, éstos de pie. “La caseta de la luz”, que así la llamaba el vulgo, estaba adosada a la terminal de la tapia medianera de la cabreriza de “El Varguilla”, y también al  patio del matadero municipal, en donde  el veterinario tenía montado el potro para herrar   el ganado vacuno, asnal, caballar y mular, amén de otras actividades como capar los mulos,  caballos y burros. Solíamos departir  sobre hechos del  diario  discurrir  del pueblo, y de libros sin, por supuesto, dejar de darle un buen repaso a los políticos. Entonces la comidilla era el alcalde, Juan Casquete quien ordenó que en cuanto llegara la música para alegrar la feria, “que tire pa abajo que yo lo espero cavando lo encuento a los olivos y allí le daré la bienvenía, y que me toquen algo...”

         En esas estábamos, cuando nos aborda un “forastero de fuera”, recién llegado en el “cameón” (autobús) de línea, Cártama-Málaga, con  parada en la puerta del cercano bar-fonda,  “La Coina”. Nos dijo que venía a Cártama a contratar  dos “criadas”, que así se  le llamaban entonces a las “empleadas del hogar”, y, si le podíamos indicar como  localizar alguna de las que se dedicaban a ello porque, “tengo noticias de que en este pueblo, amén de buenas trabajadoras, son leales y prudentes”. 

         Como por arte de magia, aparecen tres mujeres que venían del cercano  pilar de los “Caños gordos”,  cada  una con un cántaro al cuadril, y en  una mano, un cubo de agua, que suministraban a las casas en las que, al efecto, trabajaban a tanto la vasija.  Entonces no había agua corriente en  las viviendas, salvo en dos o tres en todo el pueblo; la de los pozos era generalmente salobre y sólo servía para “regar la puerta de la calle” y, con ceniza, para la colada, y ello, si no se lavaba  ropas delicadas.

         --Pues mire usted  que cerquita tiene  tres; acérquese a ellas y propóngale su oferta. ¿Qué cómo se llaman?. Aquí  las conocemos por el mote: Una, la de la izquierda,  es La triste”, la de en medio, “La Pena” y, la otra, “La Muerte”, y puede  llamarlas  así sin reparos porque ellas  con el tiempo ya lo ven tan natural. La “Pena” tiene un hermano más pequeño, el que lleva un búcaro en la mano, al que, por ser hermano suyo  le han seguido el apelativo en masculino y, le llaman “El Pene”.

         El “forastero de fuera” terció la mirada hacia el cuadro que ofrecían  las tres mujeres y el acompañante masculino. Literalmente dio un respingo al comprender la razón de los  apodos; dio media vuelta más que de bulla en dirección  de la parada del “cameón” de viajeros, mientras nos farfullaba:

         --Hace poco se me ha muerto mi mujer;  bastante pena y desdicha tengo ya en mi casa. Hasta otra, señores. 

         El “caméon” tenía ya arrancado el motor alimentado con   gasógeno para iniciar la vuelta a Málaga, cuando desde la esquina próxima nos llegó el vozarrón  del “forastero de fuera” gritando tras un sonoro chiflido:  ¡Espeeeeren,  que me las najo...! ¡Que me las najo de este “cenizo” de pueblo...! ¡Le parezca a usted las cosas que a mi me pasan...!”

         La pintoresca escena nos sugirió meternos en la arcana  taberna de “La coina” y tomarnos unos “poyúos” del vinillo en rama que servía Antonia, la dueña,  con unas tapas  de ensalada de papas overas cocidas y aliñadas con aceite del terreno, cebollitas y otros aliños que a nadie dijo jamás,  servida de la exquisita forma, maternalmente solícita, que ella lo hacía.

        ¡Buena de verdad fue la mañana...! Cosas del pueblo cuando el pueblo aún tenía sabor a pueblo y ocurrían estas y otras  cosas raras...

domingo, 4 de agosto de 2013

DOCUMENTOS DE GRAN INTERÉS HISTÓRICO




Nº 1 y 2






nº 3

No. 1 y 2  Los eminentes dramaturgos, Serafín y Joaquín Alvarez Quintero a quienes les un´ñia buna gran amistad con el actor cartameño, José González Marín,  dedican a éste, señalando el personaje que debería interpretar como galán en la Compañía de María Guerrero, el libreto de su obra, "MALVALOCA", escrita de puño y letra de los autores, lo que sitúa este cuerpo dramático en un documento de excepción de 1.921.  

El estreno teatral de la obra  obtuvo un clamoroso  éxito, como después también fue exitosa la película que se filmó sobre esta obra, interpretada por Amparo Rivelles, Miguel Ligero, Manuel Luna, Alfredo Mayo y otros.

Su estreno en Cártama en el Teatro, José González Marín, fue una  de las cintas de más éxito. La gran belleza de Amparo Rivelles opuesta al galán  de gran figura física  y artística, Alfredo Mayo, desató la inspiración del pueblo que cantaba,

   Debajo de la capa de Alfredo Mayo
Amparito Rivelles monta a caballo, etc.etc

.- Foto 3 (foto)  Escena de regalos que le hicieron al ilustre cartameño durante un homenaje que le rindieron poetas, escritores y artistas en Madrid en gratitud por su gran labor cultural dentro y fuera de España.