domingo, 4 de febrero de 2024
jueves, 1 de febrero de 2024
EL VICIO DE LAS
MAQUINITAS
Ningún vicio más
nefasto hoy, que el del Smartphone o maquinita inteligente. Hemos perdido la
batalla, nos han idiotizado. Somos todos autómatas, salvo excepciones.
Seguro que su invento tuvo una motivación tecnológica con
las respuestas peregrinas. La sabiduría en beneficio del poder estaba asegurada tal se deduce del
congreso y cualquier reunión en
cualquier medio.
La maquinita tan chiquita y pegadiza, aseguraba y asegura
la “sabiduría” para tentar el poder, pero no, cada día estamos más esclavizados
por este traidor y vil artilugio desde los más peque con cambios de capacidad
cognitivas hasta edades indefinidas.
Nos ha traído el vil cacharro, la soledad, el desapego
familiar, las depresiones psíquicas y otros semejantes. Culpables… la sociedad “progre”
del socialismo.
miércoles, 31 de enero de 2024
AGRADECIMIENTO
A LA CONCEJALA doña ALICIA ARANDA.
Me refiero
hoy a un asunto concreto pero, esencial en
la tradición e Historia de Cártama e interactivo con la Historia de dos continentes de habla hispana.
Hace
como un año me hicieron falta dos libros del título, “El faraón de los decires”, del que soy coautor.
Llamé a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento y me contestó
la propia titular del área, Doña Alicia Aranda a la que entonces no conocía y “dentro
un momento se los llevo yo misma”. Me trajo no dos, sino cinco. ¡!!!Cómo le agradecí
y sigo agradeciendo el gesto!!!. Y pasaron los meses.
Y, ahora no la llamé, si no que ella vino a mi casa a pedirme
que le autorizara, como Concejala de Promoción Cultural Municipal, a copiar de
mi libro, “El Juglar y la Virgen Peregrina”, todo lo referente al periplo de la
Virgen de los Remedios por América y Nueva York, país a país, ciudad a ciudad,
pueblo importante a pueblo, dado que dicho libro tiene una protección legal que
sin mi permiso no se puede hacer lo que ella ha organizado; yo le puse
condiciones como, la de citar al autor en todo documento que se base en mi
libro. Ella lo aceptó y comprendió y, también, el técnico del ramo Don Antonio Márquez
lo cual quedó escrito en un documento al efecto.
Yo soy escritor y, si escribo un libro de la Virgen de los Remedios
en la que se relata la Cantiga Mariana más grande del mundo, no me podía negar
a que también lo compartieran mis paisanos, pues se trata de poner a lo largo
del itinerario procesional de Cártama de nuestra santísima Virgen de los Remedios
estaciones en postes de losetas conteniendo el raid glorioso e interactivo de
la Virgen de Cártama por América, en brazos del gran rapsoda José González
Marín. Así lo convenimos y así lo están cumpliendo, y por tanto, por mi parte
y, en aras de la fama de Cártama y de su Patrona, no cabe otra cosa que un
absoluto agradecimiento hacia Alicia Aranda y a mi antiguo amigo, Antonio Márquez,
periodista que antaño me hizo unas entrevista sobre este tema. Y, hoy ha hecho
los citados cuadros de losetas.
Me duele que algunos, relacionados con la administración devocional
de nuestra Patrona, me critiquen acerbamente por algo que he hecho con la mayor
buena fe. Sí, que conste mi profundo agradecimiento a los amigos bienhechores,
conmigo, con la imagen de Cártama y con la Gloriosa Patrona Nuestra Madre
Bendita de los Remedios.
Y, a más digo: Mi fraternal reconocimiento también a mis
amigos de la Mesa del Guadalhorce, en especial a Antonio Fuentes, Juan Andrés y
Gerardo Hernández, etc. que casi me obligaban a que diera el permiso.
Hecho está, ¡Viva Cártama y su Virgen de los Remedios, famosa
en todo el orbe de habla hispana.
MIÉRCOLES, 31 DE ENERO DE 2024
UN MORITO, PRIMER ERMITAÑO DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS
En 1.484, un año antes de la toma de Cártama por los Reyes Católicos, el Rey Fernando, que había tomado Álora, ordenó al Marqués de Cádiz quien, con sus huestes formaba parte del ejército cristiano, hacer una de las entonces frecuentas correrías de hostigamiento con sus mesnadas por
Estas incursiones en territorio enemigo, llamadas “algaradas” o “razias”, se llevaban a cabo partiendo de los pueblos fronterizos dentro ya del reino nazarí de Granada, unas veces adentrándose los cristianos en territorio moro, como es el caso que hoy comentamos y, otras, los moros en el cristiano. La novela romance “El abencerraje y la bella Jarifa” recoge de forma ideal el ambiente de estas luchas fronterizas, en la que aparece, amén de Álora y Coín, Cártama.
Durante estas “correrías”, talaban olivos, higueras, almendros, viñedos, quemaban cosechas de cereales, y se arreaban piaras de vacunos, caballar y otros animales hacia las tierras del invasor, todo ello para arruinar y debilitar la defensa de pueblos enemigos y sus ejércitos, facilitando así, la derrota de éstos y conquista por aquellos. Efectivamente, la “razia” de 1.484 fue preparatoria de la toma, en abril de 1.485, de Cártama, Benamaquís (que fue arrasado), Coín, Alhaurínes y otros pequeños pueblos y alquerías que desaparecieron, como: Fadala, Pupiana, y, otras que eran alquerías.
Si la población civil no se percataba a tiempo del avance del enemigo en “algarada” y eran sorprendidos en huertos, caminos, abrevaderos, molinos, etc, su suerte estaba echada: los hacían prisioneros para después venderlos como esclavos, costumbre ésta de ambos bandos contendientes.
Durante la “razia” de 1.484, las huestes del rey católico cogieron prisionero, entre otros, a un moro llamado Alhaberque Zaimén, dueño de un importante negocio de especias que expendía en el zoco cartameño, de donde era. De dicho negocio hubo de hacerse cargo su único hijo, un zagal de cómo unos 17 años que se llamaba Abdulá Zaimén.
En abril de 1.485, el Maestre de Santiago con sus mesnadas, que constituían uno de los cuerpos del ejército cristiano, tomó Cártama, expulsó de ella a la totalidad de sus pobladores moros, puesto que Los Reyes Católicos querían hacer de esta plaza una fortaleza militar estratégica para la futura toma de Málaga, que se llevó a cabo el año 1.487. Cártama siempre fue la llave de entrada a Málaga desde otros puntos por la ruta este, y, en cuanto fue tomada el Rey reunió a su Estado Mayor en
Al saber Abdulá Zaimén (que desconocía la suerte seguida por su padre cuando fue secuestrado el año anterior), que su casa, cargada de recuerdos ancestrales, iba a ser adjudicada por el Concejo de los conquistadores al repoblador castellano, Juan Sinalma Parejo, herrero que había acompañado al ejército real, se negó a exilarse; cerró su casa, echó aldabas y cerrojos a la puerta y atrancó las ventanas con fuertes tablas fijadas con gruesos clavos, quedándose él dentro.
Cuando los soldados del Maestre de Santiago, al que los Reyes Católicos habían encargado la defensa y atención de la guarnición militar acuartelada con vistas al aislamiento de Málaga por el Este, echaron abajo la puerta de la vivienda del especiero, al joven Abdulá Zaimén, por más que le buscaron dentro de su casa y en el pueblo, no le encontraron.
En Cártama, como en todos los pueblos y ciudades que tomaban, los Reyes Católicos implantaron la religión católica e hicieron iglesia la mezquita musulmana bajo la advocación de
No obstante, cuando en 1.505 fue reconstruido el templo-sinanoga-mezquita para el culto católico exclusivamente como parroquia, D. Diego de Deza, arzobispo hispalense con sede en Segovia, le dio el título de San Pedro Apóstol, tal se llama hoy.
Igualmente, y como se detalla en mi libro “El juglar y
A partir del 23 de abril de 1.579, al remediarse por su intercesión una terrible epidemia de peste, y, seguramente por sugerencia de los monjes Trinitarios que entonces, en alguna medida, tenían relación con Cártama, aunque no Conventos como en Ronda y Coín, y ayudaban sin regentarlo, el Hospital de Cártama, sito en lo que hoy es Calle Concepción, que un tiempo se llamó calle del Hospital, se la tituló Virgen de Los Remedios (que es advocación de dicha Orden), declarándose, desde 1.579, el día 23 de abril de cada año como el de
Volviendo al morito, Abdulá Zaimén, algún tiempo después de la toma de Cártama, los nuevos repobladores del pueblo, cristianos viejos venidos de otras partes de Andalucía, Extremadura y Castilla, notaron que la pequeña campana eremita tocaba con un son especialmente musical y entrañable. Para comprobar quien la tañía con ritmos tan hermosos, subieron por el mismo empedrado sendero que los moros usaron durante ocho siglos para acceder a
Los nuevos vecinos cartameños, atribuyeron a la influencia milagrosa de
UN MORITO, PRIMER ERMITAÑO DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS
En
1.484, un año antes de la toma de Cártama por los Reyes Católicos, el Rey
Fernando, que había tomado Álora, ordenó
al Marqués de Cádiz quien, con sus huestes formaba parte del ejército cristiano,
hacer una de las entonces frecuentas correrías de hostigamiento con sus
mesnadas por
Estas
incursiones en territorio enemigo, llamadas “algaradas” o “razias”,
se llevaban a cabo partiendo de los pueblos fronterizos dentro ya del reino nazarí de Granada, unas veces
adentrándose los cristianos en
territorio moro, como es el caso que hoy comentamos y, otras, los moros en el
cristiano. La novela romance “El abencerraje y la bella Jarifa”
recoge de forma ideal el ambiente de estas luchas fronterizas, en la que
aparece, amén de Álora y Coín, Cártama.
Durante
estas “correrías”, talaban olivos,
higueras, almendros, viñedos, quemaban
cosechas de cereales, y se arreaban
piaras de vacunos, caballar y otros
animales hacia las tierras del invasor, todo ello para arruinar y
debilitar la defensa de pueblos enemigos y sus ejércitos, facilitando así, la
derrota de éstos y conquista por aquellos. Efectivamente, la “razia”
de 1.484 fue preparatoria de la toma, en
abril de 1.485, de Cártama, Benamaquís (que fue arrasado), Coín, Alhaurínes y
otros pequeños pueblos y alquerías que desaparecieron, como: Fadala,
Pupiana, y, otras que eran alquerías.
Si
la población civil no se percataba a tiempo del avance del enemigo en “algarada”
y eran sorprendidos en huertos, caminos,
abrevaderos, molinos, etc, su suerte estaba echada: los hacían prisioneros para
después venderlos como esclavos, costumbre ésta de ambos bandos contendientes.
Durante
la “razia” de 1.484, las huestes del rey católico
cogieron prisionero, entre otros, a un moro
llamado Alhaberque Zaimén,
dueño de un importante negocio de especias que expendía en el zoco cartameño,
de donde era. De dicho negocio hubo de hacerse cargo su único hijo, un zagal de
cómo unos 17 años que se llamaba Abdulá
Zaimén.
En abril de 1.485, el Maestre de Santiago con
sus mesnadas, que constituían uno de los cuerpos del ejército cristiano, tomó
Cártama, expulsó de ella a la totalidad de sus pobladores moros, puesto que Los
Reyes Católicos querían hacer de esta
plaza una fortaleza militar estratégica
para la futura toma de Málaga, que se llevó a cabo el año 1.487. Cártama
siempre fue la llave de entrada a Málaga
desde otros puntos por la ruta este, y, en cuanto fue tomada el Rey reunió a su
Estado Mayor en
Al
saber Abdulá Zaimén (que desconocía
la suerte seguida por su padre cuando fue secuestrado el año anterior), que su casa, cargada de recuerdos
ancestrales, iba a ser adjudicada por el Concejo de los conquistadores al
repoblador castellano, Juan Sinalma
Parejo, herrero que había acompañado
al ejército real, se negó a exilarse; cerró
su casa, echó aldabas y cerrojos a la puerta y atrancó las ventanas con
fuertes tablas fijadas con gruesos clavos, quedándose él dentro.
Cuando los soldados del Maestre de Santiago,
al que los Reyes Católicos habían encargado la defensa y atención de la
guarnición militar acuartelada con vistas al aislamiento de Málaga por el
Este, echaron abajo la puerta de la
vivienda del especiero, al joven Abdulá Zaimén, por más que le buscaron
dentro de su casa y en el pueblo, no le encontraron.
En
Cártama, como en todos los pueblos y ciudades que tomaban, los Reyes Católicos
implantaron la religión católica e
hicieron iglesia la mezquita musulmana bajo la advocación de
No obstante, cuando en 1.505 fue reconstruido
el templo-sinanoga-mezquita para el culto católico exclusivamente como
parroquia, D. Diego de Deza, arzobispo hispalense con sede en Segovia, le dio el título de San Pedro Apóstol, tal se
llama hoy.
Igualmente,
y como se detalla en mi libro “El juglar y
A partir
del 23 de abril de 1.579, al remediarse por su intercesión una terrible
epidemia de peste, y, seguramente por sugerencia de los monjes Trinitarios que
entonces, en alguna medida, tenían relación con Cártama, aunque no Conventos
como en Ronda y Coín, y ayudaban sin regentarlo, el Hospital de Cártama, sito
en lo que hoy es Calle Concepción, que un tiempo se llamó calle del
Hospital, se la tituló Virgen de Los
Remedios (que es advocación de dicha Orden), declarándose, desde 1.579, el día
23 de abril de cada año como el de
Volviendo
al morito, Abdulá Zaimén, algún
tiempo después de la toma de Cártama,
los nuevos repobladores del pueblo, cristianos viejos venidos de otras partes
de Andalucía, Extremadura y Castilla, notaron que la pequeña campana eremita
tocaba con un son especialmente musical y entrañable. Para comprobar quien la
tañía con ritmos tan hermosos, subieron por el mismo empedrado sendero que los moros usaron durante ocho
siglos para acceder a
Los nuevos
vecinos cartameños, atribuyeron a la influencia milagrosa de
martes, 30 de enero de 2024
¡LAGARTO LAGARTO!
Con los políticos que
sustancian la corporación de Cártama, no hay día que no haya que anotarles una
espuria paradojas de corte tahurico.
Hoy mismo me ha cedido
un miembro del PSOE que a los representantes activos de su partido de Sierra de
Gibralgalia, el equipo de Gobierno municipal les ha puesto a cada uno un asesor
de gestión, que evite la evasión de ningún
voto a otro partido. Esto es señal relativo de poca vergüenza política, lo cual
ya sabíamos; lo que no sabíamos es que esta chafarrinada obscena nos cuesta a
los cartameños 27,000 euros (salvo error). Si esto es en la cortijada
Gibralgalia, que no será en la Estación, Sexmo, etc. en caso que aquí también se
haga lo propio. Pero así es la ley Sanchista.
viernes, 26 de enero de 2024
¡¡ QUE LLUEVA, VIRGEN
DE LOS REMEDIOS!!
(Dedicado
a Don Francisco, Párroco de la Estación de Cártama, con mí afecto)
Oh Virgen de los Remedios
Cuyos reflejos
En mis ojos desde niño resplandecieron
¿Te acuerdas, Madre, cuando
a tus pies diariamente
(como sigo haciendo) te rezaba la salve
para que a mi padre
Tú lo sanases?...
Hoy Cártama te ensalza
como a la Madre y,
tú nombre bello repiten
montes y valles con naranjales
y te piden que llueva
porque se secan de sed los limonares;
ponte Madre Tu “manto del agua”
y, con él mira hacia la vega
y haz un milagro
como aquel que hiciste
cuando la peste de 1,579;
y, desde entonces tus hijos te alaban
Madre Santísima de los Remedios.
En este mundo de tanto peligro
te imploramos, ¡Sálvanos!,
pues nadie a Ti
llegó
Señora, con fe rendido,
¡Experiencia de ello tengo!
que cuanto te suplicó
Tú no le hayas concedido
Señora, yo de ti imploro:
Remedio de la sequia.
Esperanza del abnegado labriego.
Madre
en mis desvelos.
Émulo de Jesús, tú Hijo.
Denuedo en mi lucha.
Ideales cristianos en España.
Oasis en este aciago momento.
Serenidad, valor cristiano y salud.
Y me despido con aquella
Inocente coplilla que los niños
de antaño en tiempos de sequia
entonábamos:
¡¡ Que llueva, que llueva
la Virgen de la Ermita…
Que caiga un chaparrón!!
Y a tu morada ideal de lo infinito
suba como un incienso
todo el amor que por mi pueblo siento;
y más, ¡cuando veo lo que con él están haciendo!
El autor de este suelto periodístico es el famoso amigo mío Secretario del Juzgado Primera Instancia de Álora, Sr. Calderón Rengel quién cuando se terminó de construir la Iglesia de Estación de CÁRTAMA acudíamos juntos una noche cada quincena a celebrar la "Adoración nocturna en ella. El me regaló su libro en tres tomos ( "Álora, sus gentes y sus cosas") que conservo en biblioteca. De ellos he entresacado el artículo sobre José González Marín que aquí comparto.
jueves, 25 de enero de 2024
A MI VIRGEN DE LOS
REMEDIOS
¡Salve encanto
del alma,
de mi corazón consuelo
y de tus hijos
de Cártama
el amor más
transcendido!…
Como vitalicio
devoto
a mis noventa y
tres años
yo repudio a
quienes,
con tu nombre,
mercadean,
que por ello es
muy cierto.
Como por la
misma razón
alcaldesa perpetua te hicieron;
¡Qué desvarío,
demagogia
al fin de fama vana populista
Madre divina de
mis entrañas…
No han aprendido
de tu Hijo:
“Al Cesar lo que
es del Cesar”
y a Dios y a su
Madre de los Remedios
todo amor, paz y
devoto valor!.
El valor noble
es necesario
para ser
coherente cristiano
en estos tiempos
en que estamos.
Reina y señora
de Cártama
escucha este mi
cantar:
que nuestras
almas se unan
¡Y que viva
España en paz!







