
CUANDO EN LOS CORTIJOS DE LA RIBERA DEL GUADALHORCE LOS ABIGEOS SE LLEVABAN UNA YUNTA DE VACUNO O MULAR, ETC. SONABAN LAS CARACOLAS Y SE ORGANIZABAN POR REALENGAS Y TROCHAS GRUPOS DE CAMPESINOS QUE GENERALMENTE TERMINABAN COGIENDO A LOS LADRONES Y DÁDOLES UNA FRATERNA RECOCONVENCIÓN PARA QUE NO VOLVIERA A LAS ANDADAS.
HOY, LOS LADRONES DE TODA LAYA SON APLAUDIDOS POR EL PUEBLO, CUANDO NO ELEVADOS A PUESTOS DE GOBIERNO.
SON OTROS TIEMPOS, NO MEJORES NI PEORES SINO, SIMPLEMENTE, OTROS.