
Cunde entre los devotos de la
Patrona de Cártama, Nuetrª Srª de los Remedios, un profundo malestar que raya
en alarma social.
De dicho estado de preocupación participan también los devotos forasteros y
extranjeros que cada día visitan el Santuario de la Virgen de los Remedios de
Cártama, hasta más de cien mil fieles
cada año. Un acervo religioso, material, histórico, artístico que merece el más
exquisito cuidado y atención de nuestra corporación, sin excluir de ello a la
oposición, que amén de ser, son practicantes religiosos a veces meapilas de pescuezo doblado. Pero los hechos están a
la vista.
Porque es evidente que dicho templo
carece de la mínima atención de quienes están
obligados a dispensársela como titulares que son por haber sido el templo hace
muchos años municipalizado y la Patrona (¡quien lo iba a decir!) nombrada
alcaldesa perpetúa. Los designios son obvios.
No hace muchos meses que nuestra
ermita sufrió un ataque de malhechores, por lo que no es de este momento describir
los puntos vulnerables de su arquitectura debido a la
irresponsabilidad manifiesta de quienes son representantes del todo el pueblo
devoto y laico: La Corporación Municipal