Esta misma mañana, el Patronato de Recaudación de Impuesto
dependiente de Exma. Diputación, ha dejado en las mayores de las
evidencias a lo que en sendas Sesiones
de Plenos aprobaron por unanimidad la
Diputación de Málaga y Ayuntamiento de Cártama sobre el embargo de cartillas de
recepción de pensiones a los viejos, inermes e indefensos ante el omnímodo poder
de estos mamarrachos de políticos engañapueblo con su dialéctica de “donde dije digo, digo Diego”, “pero ¿sabes que pasa…?”, “te cuento”
(de cuentos va bien despachados gobierno
y oposición, quizás porque a todos a la
postre lo que les interesa es el huevo y no
el fuero. Lo que ha pasado esta mañana y han presenciado estos mis ojos
ante testigo es una persecución flagrante e insufrible moralmente de la
partitocracia y sus tentáculos burócratas ad hoc contra la dignidad de personas
indefensas que en vida lucharon para hacer esta España que estos impresentables
están a punto de cargarse.
jueves, 26 de mayo de 2016
miércoles, 25 de mayo de 2016
AMOR EN LA PARADA DE SEMENTALES
Era el “tío Bernardo” dueño de una pequeña labor con
cuatro fanegas de tierras de regadíos
segregadas del Cortijo de la Alhóndiga en plena
ribera del Guadalhorce; finca antes llamada de Bracho, al que Bernardo la compró con pagos fraccionados en
plazos.
Lindaba la finca con la acequia del Barullo por el
sur y, el resto en cuadro, con la finca matriz. La acequia toma sus aguas en represa ad hoc en el cauce del
río Guadalhorce, que riega una dilatada y feraz vega (hoy arruinada) en un recorrido de cómo tres leguas de larga y dos de anchura.
En una
pequeña meseta junto a la
acequia, a salvo de las avenidas del voltario río, se alza la casa-vivienda:
planta baja con trojes para granos, alacenas, trastero de aperos, amplia
cocina con horno de leña para cocer el
pan casero amasado a puño, comedor y, paremos de contar. Planta alta dedicada a dormitorios. La entrada cara a sol naciente y mirando al pueblo y a la ermita de la Virgen de Los Remedios que
parece levitar sobre aquel; ante la puerta un amplio porche empedrado, rodeado de un poyo de obra y sombrado durante
las canículas con una tupida parra de uvas negras, como solían tener todas las
casas de campo, exquisita guarnición, por otro lado, del emblemático gazpacho
andaluz. En definitiva, una típica y acogedora casa de pequeña labor guadalhorceña.
En
el patio interior un gallinero con nutrida parva de aves de corral a las que cada mañana se les abría la trampilla de entrada y salida a las
gallinas para que durante el día campearan y se alimentaran (ahorrando así granos), de insectos y
semillas.
Adosados al lateral Este, el “tinao” y la cuadra. Y,
como a 10 metros ,
las corraletas para ganado de cerda que aprovechan los desperdicios de huerta y
domésticos, lo que supone un complemento
en las eternamente raquíticas rentas del campo.
Una
vez por semana pasaba por “Lo Bracho”
(que así le llamaban la la gente del pueblo a la explotación del “tío
Bernardo”) el recovero en su bestia con
serón de recoba; era quien suministraba a la familia toda clase de ropas, tejidos y
otros enseres, desde agujas de costura e
hilos a unas tijeras; cobraba a trueque en especies: pollos, huevos, cereales,
gallinas viejas que solía vender a buen
precio para caldos a parturientas, etc. De tal manera, Elena tenía un
nutrido ropero y, la casa, a más de limpia como el jaspe, sin penuria ni falta
alguna; clásica economía doméstica de la
gente del campo del enorme diseminado rural de entonces que cobijaba a la mitad
del censo del municipio de Cártama.
En
la fecha de que hablamos, Bernardo era ya viudo; su esposa había muerto del “dolor miserere” (apendicitis pasada), dejándole tres hijos, dos
varones y la hija menor llamada, como
apunté arriba, Elena.
El
buen padre, de rostro curtido, enjuto y de aspecto circunspecto,
seguía sintiendo tristeza por la
ausencia de su esposa. Fue enseñando a sus hijos por las noches antes de
la duerma, a la luz de quinqués o carburos,
cuanto él había sabido en las escuelas nocturnas tras dar de mano de sus faenas, como también, que
no es poco, lo aprendido en la dura
brega con la vida y con la tierra; el
ratio de analfabetismo nacional rozaba en estas datas el 75% de la población, cosa no incompatible
con la profunda cultura empírica adquirida por los labriegos en su lucha con la áspera tierra en tajos y
besanas. Sabían deducir lluvias y sequía
a través de las cabañuelas, de las fases
de la luna adecuaban las siembras, y
también del cerco de la luna colegían si llovería pronto o no y, de la altura del lucero miguero en el
cielo, la hora de pasturar el ganado y
de llevar a cabo el inicio de otras faenas; sabían que determinadas siembras como
las delas alfalfas y forrajeras habían
de hacerse cuando la luna estaba en cuatro menguante para evitar que el ganado
se meteorizase (se”hinchara” y reventara) al ser pasturado con ellas, etc.etc.
Un
día, en una de aquellas terribles glebas militares para luchar contra “el
moro” en África, fueron movilizados
sus hijos varones; como tantos otros, jamás regresaron. El pobre labriego se sumió en la más punzante
e inextinguible tristeza; vivió por y para su hija que iba creciendo y madurando plena de
vitalidad.
Elena, ya núbil, era una de las mozas más agraciada y celebrada del entorno; también
era imprescindible ayuda de su ya viejo padre en
las tareas labriegas, amén de mantener el hogar ordenado y limpio como un templo y
preparar a diario la comida.
Como
el de todos los años, aquel verano se
alojó en las dependencias ganaderas del cercano Cortijo de la Alhóndiga , la parada de
sementales a la que los labradores llevaban sus yeguas y burras para
que las cubriera el semental correspondiente con garantías de pedigree.
El
día que le tocó el turno a la yegua de su labor, Bernardo se sentía indispuesto y encomendó a su hija que ella
la llevara al macho. Este año
quería que la cubriera el borrico garañón a fin de que, llegado el día, pariera
un mulo con el que renovar, en su tiempo, la yunta de
labor.
El
menestral de la parada era un fornido y bien parecido mozo, poco mayor que la zagala.
Aunque
avezada en toda clase de actividades agroganaderas propias de la comarca, el
ayudar al acto de cubrición de la yegua
fue para ella una insólita experiencia; la vivencia le despertó
instantáneamente emociones desconocidas;
suscitaron en Elena sensaciones de vida nunca sentidas.
No
le pasaban desapercibidas las intensas miradas
que a toda su anatomía dedicaba el guapo mozo. De pronto, experimentó las naturales apetencias de su condición de
mujer en todos sus grados.
Por
imperativa orden interior corrió al
tinado y por una escalera de vareo subió al henil, tumbándose en los muelles pajotes de pasto
seco. Al verla el joven, desnuda en toda su gloriosa anatomía de miríficas
curvas, ahuecado el vientre y sus hermosas piernas
haciendo uve, quedó petrificado.
Quedamente,
en un leve susurro, la diosa carnal le dijo:
--Vente a mí, tómame...
Los dioses paganos grecolatinos, Eros y Cupido, tocaron su flauta y su cítara respectivamente
con voluptuosos arpegios siderales.
Los
ojos de la niña mujer eran sombras en
canícula férvidos de deseos y apremios inaplazables; sintió que su seno era
regado por hilos de nieve tibia.
Con
voz ronca como la campiña del contorno dio un grito cual codorniz entre bledos
y, saciada de infinito, musitó:
--
¡Que dulce...Ya soy tuya amor...!
--Y yo tuyo.... Mañana al trasponer el sol nos vemos
en el atraque, bajo la mimbre de la acequia.
Cuando
el sol teñía el cielo por poniente con candilazos de fuego, la zagala retornó al hogar con la yegua de reata cogida
de las bridas. Sentía que algo nuevo había
nacido en su seno aquella tarde
luminosa. A los dos meses dijo de
sopetón a su padre:
--Padre, voy a tener un hijo
--Del mozo de la parada ¿verdad hija...? Y él qué dice...
--Los paseos que doy todas las tardes las paso con él y
quiere casarse conmigo...
--Gran Dios, gracias; la guerra me quitó dos hijos y Tú me
los devuelve camino del amor.
lunes, 23 de mayo de 2016
“CASTAÑA”, EL NIÑO Y GONZÁLEZ MARÍN (A Juanma López)
A mis nietos Pablo y
Lucía
***
Como un cuento inocente, seguramente
irrelevante para los parámetros con que hoy se mide la entidad humana y la
sensibilidad de las cosas, pero que forma parte de mi relación de amistad con
el poeta de poetas, Pepe González Marín, cuyos versos los rimaba con la métrica
y el ritmo del diario vivir, y por eso, lo uso como patrón oro para valorar la grandeza de alma del amigo
efusivo. Porque tratar, como suele hacerse,
de descubrir y ofrecer el jardín espiritual de un ser humano solo con
adjetivos más o menos rimbombantes, descripciones forzadas desprovistas de mínimas concreciones, nos podría llevar,
tal dijo Horacio “...a pintar un delfín en la selva y un jabalí
en el mar...”.
Los detalles mínimos son
los definitorios de un carácter y una condición humana; y yo, que traté y
fui amigo del artista paisano, puedo, y
debo, aportar esos menudos detalles que dibujan su cabal perfil y sensibilidad
humana siempre rebosante de poesía.
La historia alada e ingenua como un
sueño, empieza en el cortijo en donde nací y pasé mi primera niñez, La Alhóndiga ,
sita a no más de un kilómetro de Cártama, en plena vega guadalhorceña, a menos de 100 metros (sobre un promontorio
atalaya) del cauce del río, umbroso soto
por medio. No había en el enorme cortijo (100 fanegas de regadío y otras 100 de
secanos, incluido el entrañable olivar del Cerrillo del Molino), más niños que yo. Mi nacencia fue un tanto
accidentada: Volvía mi madre de la casa de sus padres (mi abuelo Canito y mi
abuela María) en el “Cortijo el
Convento”, término del Alhaurinejo, montada en su mansa burra y en avanzado
estado de gestación de su primer hijo,
quien esto escribe. A punto de salir del
olivar del Cerrillo del Molino que iba atravesando, se sintió indispuesta.
Había “hecho aguas” y sentía los primeros retortijones. Se encontraba ya a unos
150 metros
de la Alhóndiga. A sus voces, y las de una
hermana que le acompañaba, acudieron
cuatro carboneros que con la leña de la reciente tala de los olivos,
echaban hornos de carbón. Uno, saltó a la culata de la burra y cogió a mi madre
por detrás, otros dos iban a su lado asiéndola con sus brazos y, un tercero, tiraba del cabestro de
la bestia, todo ello a priesa por imperativo obvio. Mi tía, corrió a decirle al
chiquichanga del cortijo que, en la yegua, fuera a
galope tendido al pueblo a por el
médico. Dos horas después, mi madre tenía su primer hijo en los brazos.
Mi vida cotidiana discurría entre boyeros, gañanes, muleros, braceros y
peones de cuya jerga campesina aprendí mis primeras palabras y sus significados...y,
en contacto con cuantos animales y ganado que por piaras tenía la finca
labrantía, lo cual me adelantaron la
experiencia vital e incardinaron mi incipiente cultura y argot en temas
campesinos casi exclusivamente.
En casa anexa a la del “señorito” y por otro
lado contigua a pajares y tinado, con
entrada y salida por el patio de establos y cuadras,
vivíamos la familia. En la puerta de entrada (no había otra), existía un
porche en alto con relación al patio de
labranza, rodeada de un sólido poyete al que en verano daba sombra una enorme
parra de uvas gazpacheras.
En el cortijo, digo, no había más
niños que yo y una hermana chiquitirrina, Ana. Mis únicos amigos eran los peones antes dichos que atendían las distintas
labores y faenas de la finca. Me querían, y yo a ellos. Cada mañana me traían
del pueblo golosinas o algún juguetillo. Y también eran mis amigos los animales
y los pájaros que pipiaban en el soto; los mismos (cogujadas, alondras,
pipitas, tontitos, gorriones, trigueros, etc) que en las besanas poblaban los surcos buscando
los insectos o semillas enterradas que el arado iba volteando y poniendo a flor de tierra. Constituía para mi un bello espectáculo ver a
los reineros blancos recorrer la besana una y otra vez subidos en el lomo de las vacas o bueyes de
las yuntas espulgando sus moscardas o garrapatas.
Mi madre siempre estaba regañando a los que
me traían chucherías: “le embotais el
estómago y luego tengo que pulgarlo...” ¡Cómo
llegué odiar el aceite de ricino y el agua de carabaña...! Mi padre era un simple asalariado con un sueldo de 2.50
pesetas.
Mi abuelo materno, “Canito”, le dio a mi madre como dote al contraer matrimonio una hermosa novilla llamada, “Confitera”. Yo esperaba que pariera el
becerrito que “será tuyo para que juegues con él” me decían. Casualmente, vi nacer a la cría. Nadie se encargó de evitar
que yo desde el porche presenciara el
parto de “Confitera”; fue asistida por mi padre y el boyero, “Paco el Tito”,
y me llamó la atención que tiraran de las
manecillas y la cabeza de la cría
cuando empezaron a asomar, con un suave
saco de lona para aligerar el trámite. Cuando salió, la madre de pie, la cría
cayó al suelo, y yo grité sobrecogido: “¡malos,
me habéis matado mi becerrito...!”; era
yo demasiado niño aún para comprender esos misterios de la vida. Pero mi júbilo
estalló como una bengala cuando tras limpiarla la madre con su boca, la cría se
levantó torpemente y, a trancas y barrancas, buscó las ubres maternas y empezó a mamar de ellas a los pocos minutos
de haber nacido ¿qué voz misteriosa le indicó en donde estaban los pezones de los que debía mamar?
La cría era una preciosa becerra de
pelo endrino y brillante como la piel de las nutrias del río, a la que le
pusieron “Castaña”. Era grácil y
juguetona. Desde el primer día fuimos amigos inseparables. En aquellas
circunstancias en las que hasta un niño percibía tensiones de guerra, Castaña fue el mejor regalo que pudieron
hacerme. Yo compartía mis golosinas con ella; resultó golosa a más no poder. Cuando iba al
soto o a la era, o en busca del cabrero que guardaba el rebaño en el manchón
y siempre me ordeñaba de la cabra parida
un jarrillo de leche, yo hacía un muñón con un trapo que llevaba e iba mojando en la lecha y dándoselo a Castaña que, de tal guisa, compartía la tibia
leche conmigo. Al regreso hacia el cortijo, todos se sorprendían de que se
prestara a llevarme a horcajadas sobre su lomo, sin que la ya novillota,
hiciera un extraño ni un movimiento brusco
para derribar la carga; todo lo contrario, yo armado de plácida paciencia le
dejaba que de vez en cuando se pusiera a
ramonear las yerbas que encontraba cerca del camino. No teníamos prisa y yo,
mientras ella mordisqueaba las hierbas,
iba saturando mis retinas de paisajes. Me llamaba la atención aquella
casita en medio del monte, que luego supe era la Ermita de la Virgen de Los Remedios.
Y, vino la guerra civil. La familia
nos fuimos a vivir al pueblo. Pasaron muchas cosas trágicas que no son de este
relato, y ya no volví a ver a Castaña,
hasta que, pasado un año, mi padre, rehecho en parte del sufrimiento
durante siete meses que pasó huido y escondido entre las
breñas de la sierra, desde que se escapó
del coche en el que le daban “el paseo”,
él volvió a reiniciar sus tareas, ahora en un lote de tierras que cogió en
renta de las del Cortijo de la Alhóndiga. En
la nueva pesebrera, entre el resto de vacuno, estaba nuevamente Castaña, que durante la ausencia de mi
padre cuidaron mis tíos en sus tierras, y ellos, la domaron para el ubio.
El día que bajé a la nueva pesebrera
por primera vez, pasado un año, quienes
presenciaron la escena no daban crédito
a lo que veían. Al reconocerme, “Castaña”
temblaba de forma extraña. Emitía tenues
gemidos. Tiraba del cornil y hubo de soltársela
para evitar que lo partiera. Me daba, igual que antes, suaves
hocicadillos, como invitándome a correr, como queriendo volver a jugar conmigo;
y así fue. Me volví a subir a su sedoso lomo y, entonces, serenada ya, la dejé
hacer; tras algunas vueltas alrededor del sombrajo llevándome sobre su lomo,
volvió a su pesebre.
Pero habían pasado muchas cosas; yo
ya no era el niño solitaria de un cortijo aislado en la ribera. Tenía
obligaciones escolares que me había tomado muy a pecho; otros niños
eran mis amigos y compañeros de juegos, y aunque mis sentimientos hacia “Castaña”
nunca se modificaron, si cambió lógicamente la frecuencia y las
características de nuestros contactos. Ya era una vaca de labor.
Cuando aquel volví a casa, estaba en
ella para cenar con nosotros, PEPE GONZÁLEZ MARÍN, al que mi padre le contó la escena de aquella
tarde entre “Castaña” y yo. Fue
entonces cuando empecé a conocer y a querer al poeta cartameño. No esperaba que
un hombre, por el simple relato de mi padre sobre algo que, si no corriente,
tampoco era inaudito, él lo singularizase y se emocionara. Al llegar yo a la
mesa cortó el discurso a mi padre e hizo que yo mismo le
contara la historia con los registros
naturales de mi propia y emotiva vivencia. Me dio un emocionado abrazo y,
una y otra vez,
él contó el hecho por doquier cada vez que tuvo ocasión. Era un poeta.
Ese día de 1.938 (tenía yo 7
años) nació una íntima y entrañable
amistad entre el niño y el genio de la poesía y el teatro que duró hasta su muerte en mayo de 1.956.
Un veraniego día de años después,
los operarios de la labor paterna y yo, teníamos un nudo en la garganta viendo a Castaña con una soga a la
cuerda tirada por el comprador a quien
mi padre la había vendido. Ella hacía retranca
y volvía la vista hacia todos nosotros y el sombrajo por cuyas piqueras
salía el vaho de sus compañeras y hasta
de dos hijas que quedaban en el “hogar” en donde a ella le gustaría seguir
hasta morir.
Me separé a llorar solo; en ello
estaba, oculto tras las sierpes de un granado próximo, cuando vi que cercano
ya, desde el pueblo venía PEPE GONZÁLEZ MARÍN, al que hice señas señalándole la marcha de “Castaña”. Él comprendió de inmediato, e
hizo aparatosas señas al tratante de
ganados para que le esperara.
Mi padre, sorprendido por la
irrupción del amigo, dijo al comprador: “Siga
usted con la vaca, el trato está hecho y yo tengo palabra...” Ante mis protestas salidas de tono, se había visto obligado a darme un pellizco en
el cuello. En realidad es que mi padre, comiéndose los sentimientos, por la
problemática economía agrícola se vio impelido a vender “Castaña”; era la más vieja de la pesebrera e iba dando de
corto en el trabajo.
El comprador no sabía que hacer.
Había reconocido a GONZÁLEZ MARÍN que no
tardó en llegar al sitio del conflicto. Sin ningún preámbulo, le dijo al comprador del animal: “¿Cuánto le ha costado la vaca...?” “Don
José, contestó el tratante, he pagado por ella dos mil pesetas...” PEPE
GONZÁLEZ, echando mano a su cartera le dijo: “ Pues le voy a dar a ganar más que si la lleva al matadero para carne..., tenga, mil pesetas
y esta noche venga a mi casa por otras mil y la ganancia que estime justa” “Y tu
Frasquito (le dijo a mi padre” ¿se
queda “Castaña” aquí o busco a otro labrador amigo para que la tenga hasta su
muerte”
Saltaron conmigo otros operarios
jóvenes sobre el lomo de “Castaña”
y, con nosotros a cuestas, volvió a su pesebre... Murió en su “casa” y está
enterrada en el venaje lindero a la
realenga que lleva al vado de Las Tres Leguas, que tantas veces recorrió “Castaña” tirando, uncida
a ella, de la carreta de la labor.
sábado, 21 de mayo de 2016
¡"PA CANTIÑAS VOY YO...!
Una esplendente mañana estival, con el sol aún amortiguada su insolencia por las frescas brumas de la
aurora recién asomada tras los montes,
un enorme galgo de letales
instintos cinegéticos, negro como una parca del Dante, perseguía cada vez más cerca de su jopo a
una liebre que intentaba escapar de la muerte con velocidad de vértigo a media
ladera y a favor del viento, hacia un melozal de alta hojarasca, no muy lejano,
en donde escabullirse y librarse del lebrel.
En esas iba el lebrasto, pues macho era, cuando una canora alondra suspendida del cielo sobre el otero con
imperceptible y grácil tremular de sus alas,
ofrecía al gran Dios la matinal y dulce jaculatoria de cada día. Quién nacido y criado en el campo no ha visto
alguna vez una alondra levitando en el cielo
y desgranando su particular padrenuestro con arpegios estremecidos, al tiempo
que la abubilla zascandilea en el polvo del camino ó, la alzacola salta de
rama en rama en los cercanos matojos mientras los platillos de la carreta
acompaña la temporera que a su yunta le canta el carretero al tiempo que los
perros van ya mitigando sus ladrares de
la medrosa noche a lo largo del río... ¡memento!
Pero eso solo no es
la vida. A la alondra, exultante de
misticismo panteísta diríase, no se le ocurrió otra cosa que interpelar a la
liebre durante su desenfrenada carrera
de esta guisa: “¡Oh hermana liebre,
aminora tu loca carrera y repara en las inspiradas invocaciones que mi canora
garganta eleva al Creador de tantas maravillas que compartimos en la tierra
mirando a los insondables cielos. Ceja en tu desaforado correr y escúchame, que
las prisas irreflexivas conducen a la perdición...”
En una de las maniquetas que al socaire de una coscoja hizo
la liebre para alejarse un tanto del inmisericorde galgo, mirando de soslayo a
la beata avecilla le endilgó: “¡Malnacida,
pa cantiñas voy yo...! Más valdría, y agradaría a Dios, que
te tires en picado desde ese altar lírico sobre el lomo del malvado lebrel, le
picotees el rabo y la rabadilla para distraerlo y así yo escapar de la muerte a
que me lleva sentenciada sin
apelación posible”.
No tiro de moraleja: Sáquenla de su propio caletre políticos
robapanes y panza afrecho y, “beatos” de pescuezo torcido, “meapilas”, que
distorsionan la dignidad de la política y la sublime doctrina de Jesús de Nazaret.
viernes, 20 de mayo de 2016
ESTA GENTE NO NO TIENEN ARREGLO SE PONEN LA LEY POR GORRA
AL
JUZGADO
Francisco Baquero Luque, DNI . 24.664.033-Y,
de CÁRTAMA, C/ González Marín 61.1º-1, mediante
el presente DIGO:
Que me veo en la necesidad de establecer denuncia contra las siguientes entidades, extensible
a aquellas otras, y
personas, que pudieran ser corresponsables por acción
u omisión, de los hechos.
NOMINADOS
1º.-
Exmo Ayuntamiento de Cártama
2º.-
La entidad Bancaria, UNICAJA, y, como Presidente responsable del Consejo de
Administración de ésta, EL PRESUNTAMENTE IMPUTADO EN LOS ERE, don Braulio Medel.
3º.- Y, SINGULARMENTE, el Presidente (o lo que sea) del Patronato de
Recaudación de la Provincia dependiente de la Exma. Diputación de Málaga, connivente de los supuestos que se
denuncian.
HECHOS
Presunta
prevaricación al embargar sistemáticamente
con contumaz daño a personas inermes por edad y enfermedades sus pensiones cuya
cuantía está por debajo del salario mínimo interprofesional introduciendo cada
final de mes en el ánimo de los viejos
afectados un alto motivo de estrés y angustias que en muchos casos han
somatizado gravemente como de fácil
comprensión.
NOTA: Como
prueba irrefutable se pide al Juzgado solicite de UNICAJA de Cártama-Pueblo
copia literal de la Cartilla receptora ad
hoc (obligatoria y exclusivamente dedicada a recepcionar la parca pensión que percibe esta parte), nº 2103
0208 2 7 0010019632, de la que es titular el
dicente.
Sin entrar en más
fárrago, he de lleva al ánimo de la Justicia que la penosa y vejatoria y
afrentosa excusa que esgrimen los aquí denunciados,
es
que no se embarga la pensión, que en efecto es inembargable, sino la
cuenta en que obligatoriamente recibe esta pensión.
Existen actas de recientes
sesiones de plenos de la Exma. Diputación Provincial de Málaga y del Exmo. Ayuntamiento de Cártama,
en las que se reconoce por unanimidad lo
improcedente de estos embargos, pero alegan para seguir practicándolos que el Patronato de Recaudación (¡que depende
de la Diputación y es el organismo de cobro del Ayuntamiento) se niega a obedecer tales acuerdos. Sin más
comentarios.
Ello, ha despertado en el pueblo de Cártama y, al parecer en otros del entorno, una ostensible alarma social saturada de penosa indefensión
en las víctimas ante la desproporcionada
potencia de medios de las entidades infractoras
y presuntamente prevaricadoras.
Por todo ello al
Juzgado, SUPLICO:
Que, luego de dar por recibida la presente denuncia, sea el
JUZGADO el que provea JUSTICIA en aras
de la debida solución urgente de
inhumano y grave problema y
restitución de importantes daños ocasionados, materiales y morales incluido un
irreversible agravamiento de uno de los cónyuges afectados por este llamativo
entuerto que deberá valorar la Justicia.
Es de hacer Justicia.
En Cártama para Málaga
a diecinueve de mayo de dos mil dieciséis.
OTRO
SI DIGO: Al detraer cantidad embargada de la cartilla receptora de la pensión,
la cuenta queda, necesariamente, en descubierto
y, entonces, UNICAJA carga 35 euros como “castigo” por dicho descubierto.
Tampoco más comentarios; el dicente lo
deja al superior y ecuánime criterio de la Justicia.
domingo, 15 de mayo de 2016
C0NCOMITANCIA IDEOLÓGICA DE LA FALANGE DE 1.941 Y EL PSOE ACTUAL EN CÁRTAMA
Es sabido que el PSOE
cartameño ha tenido , y tiene, abierta una campaña difamatoria contra la memoria del personaje
que durante la república fuera nombrado Hijo Predilecto de la Villa, eximio
primer actor y mejor recitador de todos
los tiempos, poseedor de la Gran Cruz de Isabel la Católica otorgada, entre
otras condecoraciones, también durante la II República en reconocimiento a su labor en
aras de la cultura española por todos los países de habla hispana.
Lógicamente se habla del eximio cartameño, honra de
España y de las letras española y benefactor constante de su pueblo natal, JOSÉ
GONZÁLEZ MARÍN. Según el PSOE cartameño, nuestro paisano es acreedor al vituperio porque, alegan sin empacho “democrático”´,
el ilustre paisano fue falangista. También lo fue, y de los “apretaos”, el
padre del alcalde que, con otros concejales de la misma estirpe, tramaron tal felonía en perjuicio de Cártama.
Pero resulta, que ahora aparece un documento de julio de
1.941 firmado por el primer alcalde que tuvo Cártama tras su toma por los nacionales,
falangista obviamente, que también
difamó a nuestro paisano, incluso en la prensa de Madrid en carta abierta,
porque le consideraban no totalmente afecto al Régimen. No es de extrañar el
vil entuerto porque todos sabemos que
el PSOE español se nutrió de falangistas
o hijos de falangistas, o sea, han sido, y son, de la misma ralea; ralea política se quiere decir porque personalmente tienen todos los respetos por esta parte y, así, lo hemos hecho siempre desde hace casi cincuenta años como cronista independiente objetivo de la Villa.
Dejamos para otro momento la ampliación de este galimatías inventado
por gente carentes de luces y sobrado de mala fe, adanes que sienten la
patológica necesidad de que la historia empiece con ellos, y, van contra todos aquellos, vivos
o muertos, que estiman les pueden hacer
sombras. Si, aquí hay aún mucho arroz que menear. Esto se veía venir: No puede haber zorros (as)
con dos jopos que, por mucho que lo disimulen, siempre se les termina viendo
las orejas.
orejas.
orejas.
miércoles, 11 de mayo de 2016
ESPAÑA, PAÍS INERME YA ANTE LOS CHORIZOS POLÍTICOS
El español es ya un pueblo alienado y, salvo
milagro que haga por sí mismo, irremisiblemente. Es un pueblo que en su gran mayoría está
dispuesto a comprar humo demagógico, a idolatrar a los tramposos como grandes
dirigentes; a interpretar las payasadas de políticos que las escenifican como si fuera política de altura y
no verdaderas birrias protagonizadas por tales políticos, incluido por estas coordenadas
el señor Bendodo mandamás de la
Diputación (me veo negro para evitar bailar las vocales por lo que caería en irrespetuosa congruencia); a elevar las tonterías a la categoría de
grandes axiomas y, a tragarse cualquier demagogia como mensaje de esperanza.
Un pueblo de hijos de las Logse y de
los maestros ideologizantes sectarios (¡cuánta culpa les cabe a profesores y periodistas mercenarios en este lamentable
entuerto!) que se ha hecho responsable por ignorancia y apatía mental del viejo
comunismo que se nos viene encima, en cuya historia sólo hay pobreza, odios de
clase, miseria moral, obstrucción del progreso, guerras y pueblos arruinados y vestidos de luto con chorreo de lágrimas, asesinatos y matanzas (por poner un solo
ejemplo, las fosas de Catín, los cementerios Gulab, etc) hasta un total de 110
millones de muertos en su debe. Y a eso
le llama la extrema izquierda española con la que pacta el PSOE, el “cambio” y
el “progreso” y, el pueblo, es en gran y
determinante parte anuente con ello.
Cada día que pasa es más obvio que
los ciudadanos somos tan culpables, o más, que los políticos de la situación
que ya tenemos y la que se nos viene encima con fulanos como Pablo Iglesias, al
final también Albert Rivera y el malagueño
de IU (ya izquierda uncida) y esa pléyade mareas afines, verdadera lacra
que socaban el ser y el corazón de
España.
En las próximas elecciones se
ventila que sea realidad lo que nos ofrece la extrema izquierda (ruina como en
Grecia, Venezuela, etc y, antaño, la II República española durante la que socialistas
y comunistas provocaron tres guerras civiles y cientos de miles de muertos
inocentes), o el triunfo claro de los partidos constitucionalistas. Y, de nosotros los votantes, depende que sea una
cosa u otra. España se juega su futuro ahora.
martes, 10 de mayo de 2016
A LOS DIPUTADOS MIGUEL ESPINOSA Y TERESA PARDO, DE CÁRTAMA
REFERENCIA: Embargos prevaricadores (las instituciones son en España las que más se
prevalen espuriamente del incumplimiento de la leyes que ellas mismas promulgan)
que el Ayuntamiento de Cártama, a través
del Patronato Provincial de Arramblanza
viene practicando a los pensionistas con percepciones por debajo del salario mínimo interprofesional, y que, es una
aberrante e inicua práctica que por
moción presentada por el PSOE y aprobada por unanimidad ha derogado hace ya algún
tiempo La Diputación Provincial malacitana.
Esta parte lleva años clamando ante la manifiesta y
medievalista irregularidad legal de este proceder de los Ayuntamientos. Como
respuesta, el Diputado y Diputada por
Cártama, señor Miguel Espinosa Ruíz y señora Teresa Pardo dijeron a esta parte que
los embargos no se volverían a realizar a través del Patronato y, que así no sucedía, se lo dijese a ellos para obrar en consecuencia según ley y acuerdo de la Diputación Provincial.
He llamado a don Miguel Espìnosa, que sí me ha cogido el teléfono como
corresponde, no sólo a un representante
del pueblo sino a una persona educada.
No ha sucedido así por parte de la señora Pardo, puede que porque he tenido la
mala suerte de llamar reiteradas veces y
días en el momento en el que ella se acicalaba su grácil palmito.
Pues bien, las llamadas tienen por objeto decirles que a
final de este mes de abril, los embargos se han vuelto a producir, en lo que es
copartícipe Unicaja que preside con la
anuencia tácita de Ciudadanos, el imputado en los ERE, señor Medel,
naturalmente del PSOE, pues aunque el embargo sea por cantidad mínima Unicaja
carga en la cuenta del titular de la pensión 35 auros por descubierto teórico. Brutal castigo por carecer de los medios de que nos privan gentuzos como los de los ERE, etc.
Es que 455.000 políticos viviendo de estas corruptelas en un país que no llega a 47 millones de habitantes, mientras, por ejemplo, con más de 80 millones Alemania no llegan a los 150.000 políticos y el país funciona doblemente mejor que España con más recursos naturales, culturales, históricos, paisajísticos, etc.. Desmadre total que se encarrila hacia la repetición de la aciaga historia reciente.
Es que 455.000 políticos viviendo de estas corruptelas en un país que no llega a 47 millones de habitantes, mientras, por ejemplo, con más de 80 millones Alemania no llegan a los 150.000 políticos y el país funciona doblemente mejor que España con más recursos naturales, culturales, históricos, paisajísticos, etc.. Desmadre total que se encarrila hacia la repetición de la aciaga historia reciente.
A quien esto escribe, el Ayuntamiento de su pueblo le debe aún 2.000.000 reconocido en acta, de las antiguas pesetas, pero los políticos de turno le negaron su entrega salvo que dejara de de escribir en la prensa; me robó con abuso de ley un solar adjunto a mi vivienda, y así la tira por ser cronista independiente de la villa y decir la verdad; y aún tengo que lamentar cosas como el contenido de este escrito.
Por contra he dado en mi pueblo 110.000 jornadas de trabajo; he gestionado para mi pueblo siendo Delegado de Educación y Ciencia, don Juan Pérez Iruela, el primer Instituto sito en la Estación de Cártama y gestioné los terrenos para su ubicación; ello tras haber gestionado la remodelación del viejo edificio del Colegio Los Remedios y, en el mismo acto, el Colegio de la Mata en el pueblo; evité que nuestra sierra desde el Santo Cristo al Cerrajón se convirtieran en canteras de piedra: creé una Cooperativa que tuvo un enorme impacto beneficiosos para los labradores del pueblo; he escrito en toda la prensa de Málaga y Comarca, más de 1.500 artículos ponderando siempre la historia de mi pueblo; he dado más de ro conferencias en el mismo sentido; he escrito varios libros en aras de la historia de mi pueblo y sus personajes preclaros, etc.etc, y, jamás, obtuve una mera moneda por nada de ello, pero ahora en la vejez me paga con vejaciones y arrogancias los que, no solo no han hecho nada por el pueblo derivado de una gestión con capital propio, sino que viven del presupuesto poniéndose ellos mismo los sueldos que creen, discutiblemente, justos. Ya puesto, anuncio para otra ocasión una minuta de mi entrega, como buen ciudadano, por mi pueblo.
Por favor, señores diputados, y amigos destinatarios de la presente, ocúpense de levantar esos embargos que estresan y angustian a los viejos de una generación que rindieron sus vidas trabajando en firme para que ustedes tengan el nivel de bienestar y manos libres que gozan hoy. Por favor...
ESCANDALOSA CORRUPCIÓN DEL PSOE Y CORRELATOS EN ANDALUCÍA
Según toda la prensa de última hora, la alcaldesa podemita (de Podemos) de Badalona ha cerrado una conmemoración quemando una pancarta con una foto del anterior alcalde del PP (igual si fuera del "Popó") Oriol disfrazado de falangista. Ese odio denso e inmotivado, gratuito, que muestran los políticos jóvenes emergentes fue de lo que se prevalieron en la II República fulanos como Largo Caballero, Prieto, Azaña o Portela Valladares para empezar la sangrienta guerra civil española con un Golpe de Estado contra la ¿democracia? que fue abortado en octubre de 1.936 en Asturias, pero, continuó en julio de 1.936
Por si ello fuera poco un medio de tirada nacional trae en su portada la siguiente noticia con alardes tipográficos: " La Junta de Andalucía dio 10 millones a una empresa que justificaba cenas a políticos (del PSOE se entiende) como prácticas de hostelería.
La policía (no Periquillo de los palotes) ve "escabdalosos" los pagos del Gobierno andaluz a Inturan, entre cuyos clientes figura el PSOE.
Falsificaban firmas de alumnos ---esto lo tipifica el códico penal duramente (¿qué alega al respecto SSª el Fiscal)--- o pasaban , entre otros abusos ".
Estamos ante uno de los casos de corrupción continuado quizás de la Historia de Europa. Ahora nos proponen que votemos "EL CAMBIO" pero jamás explican, como es la norma espuria que nos proponen en semejante slogan electorero para cretinos votantes y afiliados de laso gañote que son capaces de hacer gárgaras con la catedral de Burgos.
En Cártama, en otro orden de cosas, también hay bastante arroz que menear en algún que otro partido de la oposición,
lunes, 9 de mayo de 2016
EL FRAUDE POLÍTICO DE ALBERT RIVERA
Otro que nos toma por lo que es él: gilipoya. Es un mancandinto que se ha creído, con ser un respasayo, que es
Pericles redivivo y coleando.
Al referido político,
o lo que sea, se le han colado en su partido los cucañeros vividores por todos sitios. Verbigracia: En Andalucía Luís Salvador y un tal Marín; mejor sea el año.
Ambos salieron del PSOE por las cañadas. Luís Salvador en una
emisión televisiva adujo lo siguiente
que menda escuchó: “Renuncio
a mis siglas, pero no a mis ideales ni a mis compromisos” O séase, que para ejercer sus espurios ideales
(espurios ideales tiene el PSOE desde su fundación por el linotipista de
marras) y compromisos, ningún otro partido que Ciudadanos del saltimbanqui Rivera.
Por ello, el tal Luís
Salvador con la anuencia de Marín (¡vaya prenda) y el
voltario Rivera le han quitado la alcaldía, al alimón con Podemos (he aquí la
sangrante incoherencia de Rivera al que tenemos más calado que a Rafael El Gallo en
Callosa de Segura), y sus adláteres citados mercenarios del mejor postor, al PP, para dársela al PSOE, “cagándose con
ello en el chocho como las vacas endebles”
Sin embargo, tales gentusos no tienen empacho, no cortapisa moral no
valladar ético para hacer la vista gorda con una tragaderas que ya van
alumbrando sospechas de concomitancias con el gobierno Andaluz al que la
Guardia Civil le acaba de añadir a su vomitiva lista de hechos corruptos uno nuevo
de este tenor literal según la prensa de hoy mismo:
“Las investigaciones de la
Guardia Civíl (Cuerpo Benemérito donde los haya)… siguen desentrañando lo que
escondían los cursos de formación que pagaba la Junta de Andalucía con dinero
público que terminaban en gastos que nada tenían que ver con el objetivo de las
ayudas. Atender un chiringuito, asar sardinas (no serían para paliar el
dolor y la soledad r a los viejos a los que les niega la ayuda a domicilio) suministrar
piezas a talleres o hasta costear funerales…un fraude MASIVO sin control del que en vez de los trabajadores
se benefician empresas, fundaciones próximas al PSOE y has ONG, que hacían su
agosto en ese FRENESÍ de subvenciones que, sin encaje legal, concedía la
Administración socialista .
En un curso de alicatado, los alumnos terminaron alicatando el chalé de
la directora.
Algunos de estos aprovechados (¿sólo
aprovechados?) usaban sociedades
pantalla para hacerse, por ejemplo, con más de UN MILLÓN DE EUROS. Pero las
averiguaciones ya permiten atisbar un fraude monumental, quizá en mayor que se
haya dado con dinero público en España”
Y a esta chusma ayuda
por empatía de condición el mequetrefe de marras, Albert Ribera y sus
esbirros conniventes. Al respecto, pero
con mejor escribanía que la mía ha producido y publicado en la Opinión del día 7 de este
mes, un artículo el emerito político afincado en nuestra tierra, Gerardo
Hernandez Les, que aconsejo leer , sobre todo a las personas que aún conservan
una mínima capacidad de indignación ante las chafarrinadas interminables de
esta casta política, vieja y nueva, que nos gobierna (es un decir lo de nos
gobierna; diríase que nos arruinan y desacreditan como nación noble ante el
mundo entero). No hay día en que algunos de ellos no vuelquen la pileta. ¡Hasta malos gorrinos son!
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