jueves, 5 de enero de 2017

PACO PINO CARTAMEÑO DE PRO Y PROFESOR DE INSTITUTOS

Querido  Paco Pino: Siempre valorando en mucho tus elogios, os deseo un buen nuevo año. Me enseña mucho tus aportaciones. Abrazos a ambos. 

RAJOY, COBARDICA, CARA PERRO A LOS INDEPENDENTISTAS Y CONTEMPORIZADORES

 Rajoy, si desde un principio le hubieras puesto esta cara a los independentistas sin razones legales ni históricas, a los corruptos de toda laya y  a los mangantes, no tendríamos hoy  una España zozobrante. Pero tienes cara de pánfilo; ¡lo que eres,  coño!.

¡¡QUÉ HABRÉ HECHO YO...!!

A FALTA DE COMENTARIO EN CARNE VIVA

ABUBILLA DE CAMINOS DE RODADERAS


















Singular pájaro que solía verse en los caminos rebuscando en los cagajones de vacunos y bestias de carga los granos de cebada, maíz, etc. por digerir. Es un precioso pájaro de nuestra ribera guadalhorzana, compañera mañanera de arrieros, gañanes y carreteros

ESO LE PASA POR CONFIAR EN EL MORLACO "PODEMOS"


LO QUE ALGUNOS PARTIDOS POLÍTICOS NECESITAN (Sin necesidad de comentario)


CÁRTA DE DON JUAN DE AUSTRIA COMUNICANDO A FELIPE II LA VICTORIA DE LEPANTO


DE LA ESPAÑA NEGRA Y DURA

En Cártama los leñadores que suministraban la leña las tahonas  para  alimentar el horno del cocido del pan, acarreaban la leña perfectamente  cargada en el hato de los burros con autenticas galumbas que parecía milagro  el arte de la carga. 
El "leñaor" salía al monte muy  de mañana; rebuscaba los trozos de taramas o  cortaba con sus herramientas ad hoc retamas, romero y,  con sus corbillos, cortaban a los árboles las ramas secas que iban empañetando para, tras ello, cargarlas en los burros. Cada mañana la gandinga de cañas secas, las retamas y romeros, etc. quemadas en las tahonas do se cuece el pan inciensaba el aire imprimiendo al pueblo una fragancia  belénica,  Olor a pueblo. Otros tiempos que no volverán.















domingo, 1 de enero de 2017

CARTA ABIERTA A DON FERNANDO BRAVO CONEJO


                Una entrevista que he cedido a un medio de Alhaurín de la Torre sobre lo poco idóneo que resulta el local designado por el Ayuntamiento para el tan necesario Museo de Cártama, realizada y contestada en término  completamente correctos y respetuosos y  protegidos por nuestra Ley Magna en su   art. 20 y otros que ha aparecido en los medios digitales, usted me establece una réplica acerada  y calumniosa, amén de arrogarse competencias que de forma obvia correspondería contestar  a los responsables de áreas del Ayuntamiento y al alcalde y no a usted, de donde cabe inferir que ha sido usted autorizado por ellos para el desafuero que aquí nuevamente comento.

Usted, con las "pías" intenciones de echarme encima las gentes de mi pueblo, me ha acusado públicamente (sin venir a cuento y entre otras incoherencias suyas reiteradas) de ir yo de pueblo en pueblo hablando mal del mío. Eso, amén de desleal, es MENTIRA de toda mendacidad  y calumnioso que  pudiera estar  tipificado en el C.P.

En razonada réplica le di diez días para que, también públicamente, dijera usted los pueblos en los que yo he  dicho tal me atribuye.

Su respuesta fue, cuando se vio desenmascarado por mi contrarréplica, decir que daba el asunto por debatido y zanjado tras reafirmarse  farragosamente en la contumacia y se fue por las cañadas. Usted ha introducido en un domicilio decente en el que siempre recibió afecto, amistad sincera  y atenciones la zozobra y la somatización de personas mayores muy en enfermas; lo que afirma de mi en un medio público es muy grave e irresponsable, amén de muy malintencionado y traidor. 

No olvidemos  que usted es Juez Auxiliar de PAZ  (arreglados irían los que usted ajusticiare) y Cronista Oficial del PSOE, convicto y amanuense de éste en Cártama. No lo olvidemos.

Dicho lo dicho, espero tenga la  suficiente dosis de hombría de bien y un mínimo sentido de la dignidad para demostrar públicamente tal acusa a qué pueblos he ido yo a hablar mal del mío y, no bien, como hago siempre. Usted sabrá valorar si le conviene más portarse como un hombre y atender mis instancias justas, o empeñarse en la contumacia lesiva de fama, honra y honor ajeno. Y ni siquiera está demostrando tener la decencia de pedir disculpa. Señor Bravo Conejo, usted hace más honor a su segundo apellido que al primero y ha venido a poner su majada en esta bendita tierra para llevar a cabo tales chafarrinadas.


Que conste que ni para mí, ni para  mis consejeros legales, está fuera de entuerto el señor alcalde y, posiblemente, los responsables del área correspondiente, pues claramente usted habla en su nombre y desarrolla sus competencias dialécticas. No obstante, sepa que tuve canas prematuras de aguantar las flaquezas del prójimo y calva de echar pelillos a la mar, pero ello depende de usted, de su soberbia pedante o equidad de corazón . He dicho.

MI AMIGO JUAN BEDOYA VARGAS

                                        
                Juan Bedoya Vargas, cartameño cien por cien,  es amigo mío. En el concepto que él sabe tengo la amistad verdadera, con ello lo he dicho casi todo.

                Juan Bedoya es de profesión cartero rural  (ha poco  jubilado) y también labriego de vocación y de hecho en su propia heredad familiar.

                Y, esto que sigue le avalora aún más: Es un hombre de notable cultura adquirida de forma casi autodidacta a base de una fuerza de voluntad y constancia de eremita del Medioevo, y una curiosidad mental sobresaliente.

                Investigador empedernido, sobre todo de la Historia e Intrahistoria de nuestro pueblo que hinca sus raíces en la noche de los tiempos,  de lo que ha conseguido acopiar un archivo imprescindible para los anales locales, y ello, a  base de lecturas selectas y horas y horas  ente el ordenador en rebusca continuada de cosas de nuestra Cártama por todas las hemerotecas digitales de España, cuyos bellos frutos siempre tiene a disposición generosa de quienes  tenemos hambre y sed de saberes, y  quieren llevar llevar  el agua al molino.


                Repito, Juan es AMIGO mío y gran persona notablemente culta; con ello está dicho todo por esta parte. Me había propuesto y prometido expresar públicamente este mi sentir hacia él. Dicho queda.